Allá donde mires
hay soles que alumbran tus pasos,
aunque el cielo insista en nublarse
y el día lo empape todo.
A veces la luz no cae desde arriba.
A veces espera en un charco quieto,
en lo que refleja sin prometer,
en lo que salpica,
en lo que permanece.
Abre los ojos,
aunque duela.
Respira hondo,
aunque el aire traiga memoria.
Exponte.
Hay rincones en tu alma
que la lluvia no apaga,
que siempre guardan tu luz.

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