Balada de luz de luna

Golpeaban las olas sin descanso,
una y otra vez, el acantilado.
La noche se llenaba de un incesante rugido,
como cada final de verano.
Diríase que en algún otro universo,
ese mar sufrió por ese acantilado
y ahora buscaba el desagravio.

Pero no, hoy ruge el mar agitado,
en la noche estrellada. Está muy alterado,
revolviéndolo todo,
aire, arena y lodo.

Ha pasado del vacío
y la tristeza de perder a su luna,
a la rabia que yacía escondida
bajo una capa de tristeza y melancolía.

Y hoy rompen fuertes las olas, una a una,
contra la pared de roca pura,
arrancando la playa,
enloqueciendo toda la bahía.

Va buscando a aquélla que le iluminaba,
que acariciaba su piel salada,
en aquellas largas noches de invierno.
Busca a la que le visitaba,
de noche, de día y aun sin verla,
bajo la bruma que cubría su dermis salada.

Está el mar bravo, revuelto,
vacío y sin luna.
Está la noche más que negra, ciega,
rozando la locura.

Se fue con el cielo,
a buscar una pasión oscura,
una emoción,
un anhelo.

Que no lo sepa nadie…
aunque, quizás no es un secreto
que, en su ausencia,
la luna dejó un reflejo claro en el mar,
acariciando las olas,
rielando su luz,
como una mancha de aceite, aquí y allá.

Su estela recorre hoy una sombra
en el oscuro azul de un cielo sin sol
y entre las olas del mar
su recuerdo dándole su luz.

© José Luis Afán de Ribera
tumblr©Hadi Malijani

©Hadi Malijani

Esta entrada fue publicada en Amor, Luna, Mar, Pasión. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s